Los triángulos de Sade. Triangulo No.3.

Lalo baila con su novia en la pista de la disco, pero su mirada esta fija en Lola, quien esta sentada en la mesa del rincón.
Lola mira fijamente a la pareja que baila, el es buen mozo, pero su deseo es por la chica, Lili, quien a su vez nota la mirada penetrante de la morena del rincón, le gusta ser el objeto de deseo y espaldas de Lalo coquetea con ella.
Por fin Lola se decide, se levanta y comienza a bailar voluptuosa; Lalo no puede ocultar su atraccion, mira de frente; Lili lo abraza y guiña el ojo a la morena que baila.
Después de un rato, la pareja la invita a la mesa, toman un par de tragos.
Lalo propone.
Ella accede.
Lili duda, al final acepta.
Salen del lugar, abordan el compacto de él, maneja a toda prisa. Llagan al edificio, suben apresurados por las escaleras.
Entran al apartamento, directo a la alcoba. El toma el papel de director y comienza a dar instrucciones... al cabo de unos minutos el posa su cuerpo sobre Lili, mientras; Lola acaricia su espalda y alterna besos con Lili y Lalo.
Lola acaricia siempre la espalda de el, desciende el tacto hasta los muslos de futbolista y nuevamente asciende, se entretiene en sus musculoso culo, firme, redondo, y ahí posa su mano, acaricia suavemente al principio, y aumenta la intensidad de cada caricia apasionadamente.
De pronto Lalo se detiene, se levanta y sale furioso de la habitación, mientras Lola y Lili ríen, se abrazan, se besan y continúan en lo suyo.
Parece que la ultima caricia de la morena no le agrado lo suficiente. Y eso que Lola sabe muy bien como utilizar sus dedos.
